Los torneos de TLP Tenerife: protagonistas a tiempo completo

Han estado presentes desde los inicios de TLP Tenerife y es muy raro que en cualquier party, ya sea entre un grupo de amigos o en quedadas, no protagonicen el evento, aunque no exista premio para el ganador. Los torneos, llegaron para quedarse y ser los reyes del lugar.

‘’Todo el mundo quiere que en el evento esté el torneo de ese juego al cual le has dedicado tantas horas y en el cual crees ser muy bueno o entender muy bien el juego. Por lo tanto siempre llegan peticiones de juegos y se demandan diferentes tipos de competiciones.’’- explica José Fuentes, director de competiciones de TLP Tenerife.

Los torneos están divididos en dos clases: los no oficiales y los oficiales. Los oficiales son exclusivos para los participantes, en cambio los no oficiales, estarán abiertos a todo el público, tanto participante como visitante del evento, aunque los primeros, tienen preferencia a la hora de jugarlos.

¿Cómo inscribirse?

‘’Estamos trabajando en un nuevo sistema de inscripción y hasta la fecha no hemos dado información al respecto. En cuanto tengamos el sistema listo haremos un pequeño tutorial de cómo inscribirse y cómo usar el sistema.‘’- comenta el director de competiciones. A los impacientes: relajarse, el futuro está aquí ya.

A la hora de llevar a cabo qué videojuegos serán los elegidos para tener un torneo, hay un grupo de personas asignadas dentro de la organización que tienen ese objetivo como fin y que además, valoran todo lo que esté relacionado con la zona Gaming en TLP Tenerife. Normalmente, algunas de las características que determinan qué juego asignar, son: el seguimiento y la viabilidad técnica del mismo (si reúne las características adecuadas para hacer un torneo, como el modo espectador, partidas privadas…).

Asimismo, se pueden proponer torneos para una futura nueva competición. El mismo grupo de personas que valora los oficiales, son los encargados de darle el visto bueno. ‘’De hecho, ya hay algunos juegos que están bajo la mira para pasar a ser oficiales, y suele hacerse poniéndolos primero como no oficiales, para ver como se desenvuelven.’’

Las reglas que se tienen que seguir en el momento de jugar, están normalizadas en los diferentes títulos. José, lo explica: ‘’Las propias compañías de los videojuegos desarrollan sus torneos y todo el mundo que quiera hacer un torneo de ese juego tiene que adaptarse. Por otro lado hay juegos que llevan en la escena competitiva mucho tiempo y sus normas ya están definidas. Los jugadores no conciben el jugar competitivo de una forma que no sea esa.’’

Gracias al hecho, lograr que siempre haya alguien conocido compitiendo, la audiencia ha ido subiendo con los años. Ver jugar a xPeke, Ocelote, Naruterador, Motroco… y las estrellas de la LCS, crea expectación y afluencia de público. ‘’ Normalmente quieres ver o saber cómo le va a tu amigo en el torneo y si encima entiendes de ese juego vas a ver la partida para luego comentarla y ayudarle a mejorar.’’ Además, comenta el director de competiciones, también está el hecho de ver las partidas para comprender las estrategias del próximo oponente.

Sacar hacia adelante estas actividades, no es tarea fácil. ‘’ Es complejo el encajar todos los torneos y actividades que tenemos en el marco de tiempo que hay en TLP Tenerife de forma que se pueda aprovechar el escenario lo máximo posible y que los juegos que tienen un público parecido, no tengan lugar a la vez.’’ –prosigue José Fuentes. Algo que no se ve desde fuera o no se aprecia, es que el evento está enmarcado y limitado por un tiempo y recursos físicos limitados, así que las actividades que se llevan a cabo no son todas las que se querrían desarrollar.

Los nicks. Los nombres del jugador en la plataforma virtual del videojuego y que, en ocasiones, tanto quebraderos de cabeza dan porque no se les ocurre alguno lo suficientemente rompedor. José, finaliza con la experiencia: ‘’Digamos que algunos tienen una imaginación desbordante y que pueden sacarle los colores a los más pudorosos, si toca llamarlos por megafonía…’’

 Este reportaje ha sido escrito con la colaboración de Xerach Cabrera Díaz.