La inteligencia artificial llega para quedarse

La mayoría de las grandes empresas tecnológicas están apostando por darle un cerebro y conexiones “neuronales” a sus ordenadores. Es el caso de Google, que ha pasado de darle la mayor importancia al desarrollo de teléfonos móviles a hacerlo hacia la inteligencia artificial (I.A).

Andreu Ibáñez, tecnólogo, freelance y colaborador para esta empresa, asegura que “la inteligencia artificial está aquí para quedarse”. Así se corroboró durante su ponencia sobre Google Assistant, donde mostró el funcionamiento de este aparato.

“Okey Google, ¿qué es TLP Tenerife?”, le pregunta Ibáñez al pequeño aparato blanco. “El mayor evento de tecnología y nuevas tendencias de España”, responde el asistente. El ordenador lo ha clavado y es gracias a una programación especial y “sencilla” realizada por el mismo Ibañez y que asegura que podría hacer cualquier experto. El aparato también da la hora, responde preguntas, te dice cómo está el tiempo, traduce y pone música, entre muchas otros comandos.

Y es que Google pone a disposición de cualquier persona su biblioteca de código abierto, nutrida por más de un millón de servidores, lo que significa “mucha inteligencia”. Así, cualquier persona puede crear distintas herramientas a partir de la inteligencia artificial de la empresa.

Para cualquier persona, también significa para todos sus trabajadores, que a menudo acaban convirtiéndose en beta testers para el propio Google. Así es como se han creado proyectos como Google Deepmind – que ha conseguido que una inteligencia artificial gane a los campeones de uno de los juegos más difíciles del mundo – , Proyecto magenta – que consigue que un ordenador haga arte propio – o Google Deepdream – capaz de reinterpretar las imágenes utilizando su propio conocimiento para convertirlas en una obra de arte – .

El objetivo final de la empresa, y de cualquier programador, es conseguir programar redes neuronales para que las máquinas sean capaces de autoenseñarse. Para ello, actualmente se está trabajando en sacar a la luz procesadores especializados en I.A.

Pero, ¿será realmente consumible está tecnología?  Los datos afirman que en 2020 el 30% de las sesiones abiertas en el navegador lo harán a través del asistente personal. De estas además, el 50% se harán por voz. Curiosamente, también se espera que, para ese año, el 85% de las transacciones de los clientes para un servicio se realicen sin interacción de un un humano.

¿Estaremos abogados a un mundo de máquinas? ¿La inteligencia artificial superará en algún momento a la humana? De momento, lo único que se puede asegurar con seguridad es, como dice Ibáñez que la I.A ha llegado, y está aquí para quedarse.

Autoría: Anabel García Santos