Carlos Santana: «La tecnología no es mala, se vuelve oscura cuando le damos un mal uso»

Carlos Santana es un ingeniero informático bastante popular. Con su cámara y trípode, el canario habla cada semana acerca de las curiosidades intrínsecas de la inteligencia artificial en su canal DotCSV, con más de 128.000 suscriptores que se han enganchado a sus vídeos. En esta edición de TLP Tenerife, estará con nosotros en las jornadas de Internet y Ciencia de TLP Innova.

¿De dónde surge la idea de crear este canal?

La idea se remonta a cuando estaba estudiando el máster de inteligencia artificial en Finlandia. Llegó un punto en el que todo lo que estaba aprendiendo me motivaba mucho y se lo intentaba contar a mis amigos, mi familia, mi pareja. Entonces ahí empecé a pensar que todo esto que estaba aprendiendo y que era muy interesante, le tendría que gustar a alguien. Y esa necesidad de contárselo a la gente hizo que apostara por abrirme un canal de YouTube. Y sé que más o menos funciona porque he visto casos de éxito. Poco a poco la gente se va sumando a DotCSV y se va interesando por los temas de inteligencia artificial.

¿Qué ventajas aporta YouTube como plataforma a la hora de hacer divulgación científica?

Considero que es la plataforma óptima, porque hoy en día si quieres comunicar algo, tiene que ser a través de vídeo o audio para atraer a mucha gente. De todas las plataformas que hay, que te dan un soporte sobre vídeo, YouTube es la que mejores herramientas te da y donde hay más público predispuesto a aprender. Existe una comunidad de personas que sabe que puede acudir a YouTube si quiere consumir contenido científico, a pesar del funcionamiento del algoritmo. YouTube conecta bastante bien la oferta y la demanda. Yo no me vería en otras plataformas como InstagramTV, porque considero que ahí no existe un público objetivo.

La estética, los recursos, los vídeos y, sobre todo, el contenido del canal está muy cuidados. ¿Han sido estos los pilares del tu éxito en la red con DotCSV?

En parte sí. Trato de hacer mis vídeos muy visuales, muy impactantes y que haya calidad. Sé que eso atrae público, pero intento contrarrestar eso siendo un poco más técnico en los contenidos. Me gusta divulgar con un nivel de tecnicismos por encima de lo que sería mainstream. Para eso intento meterle fuegos artificiales a los vídeos que subo a DotCSV para que la gente diga, al menos, que le interesa lo que está viendo.

DotCSV es un canal de divulgación científica. ¿Estimas necesario que la divulgación de los avances en la ciencia se extienda a otros ámbitos fuera de Internet? ¿Por qué?

Yo creo que sí, es muy interesante porque YouTube nos permite llegar a los salones de mucha gente cuando están en un momento de relax, pero quizás todo el contenido que divulgamos podría tener más impacto cuando tienes a una persona física delante de ti. Por experiencia personal, en el segundo caso noto una mayor conexión. También es muy importante no quedarnos en casa, sino salir a eventos, conocer a nuestra audiencia, que en ocasiones te puede llegar a sorprender. Estando en casa delante de una cámara no puedes conocer al objetivo público al que te diriges.

¿Qué consejos le darías a aquellos jóvenes que quieren ser divulgadores científicos?

Lo que trato de aplicar personalmente a mi contenido es hacer vídeos que a mi me gustaría consumir. Es decir, yo soy mi principal audiencia. Y a partir de ahí, si hay gente a la que le interesa lo que le hago, perfecto. Si tengo claro lo que quiero divulgar, no tengo mucho miedo a lo que estoy haciendo, porque sé que al final a mí me gusta y cuando lo vea dentro de unos años me sentiré satisfecho. Y eso me hace mantener la pasión de lo que estoy haciendo. Con lo cual, dentro de un entorno como YouTube, en el que a veces es difícil empezar y lograr una repercusión positiva del esfuerzo invertido, pues al menos esa motivación intrínseca que te genera la logro mantener.

¿Te has planteado alguna vez vivir de tus videos?

Actualmente se puede decir que vivo de mis vídeos. Ahora estoy en dedicación completa al proyecto DotCSV, que en parte son los vídeos de YouTube y todo lo que se deriva de ellos, que son impartir cursos, dar charlas y asistir a eventos. Todo en conjunto, de momento, me da para vivir. Lo bueno que tiene DotCSV es que sigue creciendo con el tiempo. No sé si quizás a la larga seguiré viviendo de esto.

El canal se centra, entre otras cosas, en la inteligencia artificial. Teniendo en cuenta el gran éxito de la serie Black Mirror, que relata casos ficticios de lo que puede causar el mal uso de las inteligencias artificiales. ¿Te has parado a pensar en algún momento si lo que sucede en la serie puede ocurrir en la realidad?

Lo que ha salido en Black Mirror durante estas temporadas está empezando a ser una realidad. No está tan alejada la serie en ciertas ideas de lo que actualmente estamos empezando a conseguir. El aprendizaje que denota Black Mirror es que al final la tecnología es tecnología. Esta no es «mala», se vuelve negativa u oscura cuando se empieza a dar un mal uso de ella. Actualmente estamos consiguiendo desarrollar herramientas cada vez más potentes, muchas de ellas basadas en machine learning y los aspectos negativos que se puedan derivar de ella viene de la mala utilización que le estamos dando. Por ejemplo, el caso de los deep face, que consiste en poder generar un rostro de una persona a partir de inteligencia artificial y emplearlo para suplantar la identidad de un político. Eso es un mal uso que le estamos dando a una tecnología que puede otorgarnos muchas posibilidades positivas. Al final, Black Mirror es ciencia ficción que poco a poco se está convirtiendo en realidad.

¿Estamos preparados y bien educados para utilizar las nuevas tecnologías?

Para saber utilizarlas sí, el problema es que hay gente que sabe cómo utilizarla para su propio beneficio, entonces el problema no está en la educación en competencia digital, sino en los valores que tiene la gente para saber cuando se tienen que limitar ciertos usos de una aplicación o no. Está el tema de los deep nudes, que es básicamente utilizar la potencia de los modelos generativos de machine learning para coger una foto de una persona vestida y obtener una imagen de la persona desnuda. Obviamente, esto es un mal uso de la tecnología y hay que educar a la gente para que sepan que esta tecnología hay que restringirla de alguna manera porque atenta contra la privacidad de las personas. Realmente la cuestión no se mueve tanto en la parte técnica, sino en la parte de la moral de las personas.

Respecto a la evolución de las técnicas de machine learning, ¿se puede decir que las máquinas están perfeccionando la interacción con los humanos?

Yo creo que todavía queda bastante camino por recorrer. El famoso experimento que evalúa esto es el test de Turing, que todavía no se ha superado. Cuando te pones a hablar con un chatbot con tu propio asistente de voz del móvil, te das cuenta de que muchas veces falla. Hay mucha tecnología que hace que este avance funcione mejor que hace diez años, pero todavía no puedes tener una conversación natural con tu asistente. Entonces, considero que todavía hace falta más investigación, más desarrollo en esto. Espero que lleguemos a ese nivel, pero de momento no estamos en punto en el que las interfaces humano-máquinas han desaparecido completamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *