Andrea García Cabrera, staff TLP Tenerife 2016
Andrea García: “No es nada complicado trabajar con voluntarios menores de edad”
Por el 7 Jun, 2016

Andrea García Cabrera es coordinadora de personal en TLP Tenerife, el mayor evento tecnológico y de nuevas tendencias de España. Su labor consiste en organizar a voluntarios y staff, un total de casi 300 personas. Estudió Psicología y se especializó en un Máster en Intervención Social y Comunitaria; este es su cuarto año dentro de la organización. Nos acercamos a ella para descubrir cómo se gestionan grupos tan numerosos en el entorno laboral.

-¿Qué tiene TLP Tenerife para contar con tanta implicación de cara a las solicitudes de voluntariado?

“Sinceramente, el ambiente que se crea es algo que me parece muy curioso. En mi carrera de psicología he estudiado la gestión de grupos, cómo reaccionan estos en diferentes situaciones. Lo que tenemos en TLP Tenerife es justo lo que siempre se pretende con una intervención comunitaria. Un ambiente de respeto y familiaridad que aquí se genera de dentro hacia afuera, espontáneo y natural.”

-¿A qué cree que se debe esta actitud?

“TLP Tenerife nació como un evento para unir gente con aficiones que socialmente no están muy aceptadas. Un ambiente donde dada su variedad, te aceptan y puedes ser tú mismo. Aunque ahora estén de moda estas tendencias, el sentimiento de origen perdura. Personas aisladas que encuentran un nexo de unión en un entorno donde se las respeta.”

-¿Cuál es la parte más difícil de organizar a grandes masas?

“Como coordinadora de personal, hay que tener en cuenta que cada uno cuenta con sus circunstancias y formas de ser. Atender a casi 300 peculiaridades es muy agotador y complicado. Hay que ser flexible para adaptarse a la gente, al tiempo que buscas soluciones grupales. Unificar y organizar, pedir que cumplan unos horarios, que se impliquen. Sin perder de vista la situación de cada persona, para que sea una labor agradable y posible para todos.”

-¿Ha tenido alguna crisis laboral?

“El año pasado fue mi primer año de staff, aunque ya había estado dos de voluntaria. Nunca antes habían tenido una persona encargada exclusivamente de personal, con una pauta, seguimiento y organización. Así que fue nuevo no solo para mí, sino para todo el mundo. Por ello, hubo un día que ‘peté’, como se dice coloquialmente, y le falté el respeto a un compañero. Llevábamos corriendo todo el día, con la presión del evento. De pronto me dijeron que había una gala de cosplay, que nadie había notificado. Eso suponía avisar a los de seguridad, a los encargados de las tiendas, conseguir gente que vigile los productos, y voluntarios para delimitar las zonas. El problema principal, además del nulo margen de tiempo, era que yo ya había solicitado una hora extra a los voluntarios para cubrir un torneo de eSports que acababa de realizarse. Por lo que en esos momentos casi todos los voluntarios estaban cenando y no podía quitarles, para colmo, su descanso de la cena. Fue tal la presión, que comencé a dar las indicaciones valiéndome de los escasos voluntarios y el staff que disponía. Entre la vorágine, cerré el portátil de un compañero ausente, para que su trabajo no se quedara abierto sin vigilancia. Fue cuando apareció gritándome por haberle cerrado el ordenador, cuando exploté y le falté al respeto.”

-A día de hoy sigue habiendo en España cierto sexismo en el terreno laboral, ¿Hay gente que aún juzga a las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad?

“Sí. En el caso de TLP Tenerife, que es donde trabajo, lo he percibido en especial desde el personal externo. Aunque tus compañeros no tengan ningún problema con que seas mujer, se nota de cara al público. Se puede pensar que es una tontería, pero también es habitual que caigan los típicos comentarios cuando se ve una chica que es staff. En la plantilla de TLP Tenerife siempre ha habido alguna mujer, pero solía ser la ‘novia de’ o la ‘hermana de’. Podría decirse que desde el año pasado es cuando ha empezado a crecer realmente el personal femenino del staff del evento; más allá del voluntariado, que siempre cuenta con muchas mujeres. Asimismo, en la zona gaming los voluntarios solían ser hombres, y en los talleres mujeres, algo que por fortuna se ha ido equilibrando. Pero en el staff la mayoría son hombres, y siempre está ese machismo subliminal por medio de bromas del tipo: ‘Seleccionaste a esta de staff para ligártela, ¿no?’. Que obviamente nunca es el caso. Si alguien es staff o voluntario es porque hace su trabajo mejor que el resto de candidatos, independientemente del sexo.”

-Hay una frase que dice que un hombre jefe es solo un ‘jefe’, pero una mujer jefa es una ‘bruja’, una ‘amargada’ o clichés de esta clase, ¿Qué opina?

“Cuando tienes un cargo de responsabilidad y eres mujer, para nada te ven igual que a un hombre que ocupa tu mismo puesto. Por ejemplo, José es coordinador de gaming y yo de personal. Él puede ser mucho más duro con su gente y queda como un superior serio y respetable, al que todos admiran. Pero a mí me cuesta muchísimo, porque tener que ser firme pero flexible es realmente complicado. Si soy amigable con uno pero luego firme con otro, se tiende a pensar que mi conducta está siendo inadecuada o que estoy favoreciendo simpatías personales. Podría decirse que se diluye la autoridad y salen a relucir los prejuicios de género, donde al hombre no se le cuestiona su comportamiento pero a la mujer sí.”

-En TLP Tenerife hay algunos menores entre los voluntarios, ¿Es complicado trabajar con gente tan joven?

“En general, cuando ya se tiene una edad, el voluntariado va dirigido a ganar más experiencia para el currículum o formación personal. Cuando se es joven, prima vivir la experiencia, pasarlo bien y hacer amigos. La gente mayor muchas veces cae en la prepotencia de creer que lo sabe todo, que como es un adulto lo hará mejor, y mira por encima del hombro al resto de ‘niños’. Los jóvenes, en cambio, siempre están más abiertos a todo, a las normas y las condiciones, precisamente por tener menos edad y sentirse en cierto modo vigilados. Este año hemos contado con unos 13 menores de edad. Curiosamente no es nada complicado trabajar con ellos. Hace unos años se permitía tener voluntarios mayores de 16 años, pero llegó un punto en que era tal la demanda, que se puso el criterio de los 18. El año pasado se volvieron a permitir menores, porque había gente muy buena en su trabajo que aún no había cumplido la mayoría de edad. Estos chicos resultaron ser de los más trabajadores.”

-Con menos de 30 años, ya dirige a casi 300 personas, esto precisa una elevada capacidad de liderazgo, ¿es una habilidad innata en usted o requirió de una evolución hasta consolidarse?

“Soy una persona que desde fuera parece muy segura y mi apariencia física me ayuda. Pero he tenido que trabajar mucho esa tendencia a tomarme a pecho tonterías que dicen los demás. Yo quiero lo mejor para todo el mundo, aunque no lo vea todo el mundo. No voy a dejar de intentarlo por ello. En todos los trabajos donde se interactúa con personas pasa lo mismo. Al final lo que más cuesta es hacer las paces con uno mismo, reinventarse y mejorar constantemente.”

-¿Qué le han aportado los últimos cuatro años?

“Lo que me llevo son las experiencias, conocer a tanta gente. En mi profesión es lo que más me gusta, tratar con una variedad inmensa de personas, todas distintas, que me enriquecen a nivel personal y laboral. El esfuerzo, al final, merece la pena.”

 

Sobre el autor
Alejandra Aguado
Alejandra Aguado
Escritora amateur | Dibujante de ojos | Terrícola en prácticas||Trabajo para CMayúscula y soy staff de prensa en TLP Tenerife || Tengo un blog que puedes ver aquí: http://soyresilient.blogspot.com.es/